A la hora de vestir a nuestros bebés, muchas veces nos pasa que nos da miedo que pasen frío y terminamos poniendo capas y capas de ropa. Pero cuando se trata de portear, ¡la regla cambia!

Al estar pegaditos a nuestro cuerpo, los bebés reciben nuestro propio calor corporal, lo que eleva su temperatura de forma natural. Además, los más pequeñitos no tienen aún la capacidad de autorregular su temperatura como los adultos. Por eso, el sobreabrigo al portear es mucho más común de lo que creemos.

El truco infalible para saber si tiene frío o calor:

Muchas familias cometen el error de tocarle las manos o los pies. ¡Atención acá! Las extremidades de los bebés casi siempre están más frías que el resto de su cuerpo, por lo que no son un buen parámetro.

Para saber con certeza cómo está: 

  1. Deslizá tu mano y tocale la espalda o la nuca.

  2. Si está calentita y seca: Tu bebé está perfecto.

  3. Si está húmeda o sudada: Significa que está pasando calor y es momento de quitarle una capa de abrigo.

Recordá siempre la regla básica: el bebé solo necesita una capa más de ropa que la que llevás vos, y la propia mochila o fular porteador ya cuenta como una capa de abrigo.

Te dejamos este breve video donde te lo explicamos en detalle:



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